Muy desaparecida andaba, basta, que raro se siente. Deje atrás el rol y mis horas leyendo obras de otros autores, ahora soy una adolescente promedio con una vida conflictiva a base de ser una estudiante en un colegio con énfasis en contabilidad y gestión de empresas, y luchar contra la constante procrastinación.
Extraño perderme en ratos largos creando historias con desconocidos. Sentir que perdí mi chispa y don, todo cansado.