La voz del pasado te persigue, mientras tú sigues siendo un necio sin sentido.
Cada voz te afecta,
como un libro que, al pasar por tantas manos,
guarda la huella de cada una.
No eres nada.
Acéptalo.
Porque al final,
todos te abandonarán.
Todos.
Estás perdido en tus ilusiones,
o quizá en un coma…
en aquel lugar blanco,
cerrado y sin salida.