¡No me maten! Bajen las antorchas y los bates de béisbol, por favor
Sé perfectamente que llevo 25 días en modo fantasma con Homerun. Les juro por mi salud mental que las ganas de actualizar están ahí, gritándome desde el fondo de mi cabeza, pero es que el Capítulo 12 se ha convertido en mi jefe tóxico personal. Me exige horas extra, no me deja dormir y, cuando creo que por fin lo tengo listo, me mira con desprecio.
El borrador existe, lo juro. El problema es que entré en un bucle de edición infinito del que no sé cómo salir. ¿Saben lo que es pelearse con Dominic porque de repente se pone poético cuando necesito que sea un animal impulsivo? ¿O intentar que Chris suelte su maldita armadura de agente perfecto sin que parezca un drama de Televisa? ¡Es agotador!
Siento que estoy jugando un partido de 15 entradas y no hay forma de cerrarlo. Mi cabeza es un caos total; un segundo siento que escribo más tieso que un manual de instrucciones y al siguiente me doy cuenta de que la tensión no se siente ni de cerca a como la imagino. Llevo un mes atrapada entre el "esto suena muy robótico", el "borra esto que parece un cuento de Disney", y «¿Desde cuándo Chris hace yoga? Porque es físicamente imposible que Dominic lo esté doblando tanto».
¿El plan?
Estoy en plena "cirugía estética extrema". Cortando lo que sobra, inyectando más fuego donde falta y reescribiendo diálogos para que de verdad sientan la electricidad entre esos dos. No quiero darles un capítulo a medias por las prisas; quiero que cuando lo lean, necesiten abanicarse y, probablemente, cambiarse la ropa interior
En cuanto termine de pulir este desastre narrativo (que espero sea MUY pronto), se los suelto de golpe. ¡Les prometo que la espera va a valer cada maldito segundo!
PD: Pásense por los comentarios y déjenme algo de amor. Leer sus reacciones es lo único que me impulsa a no darme por vencida con esta historia cuando Dominic y Chris se ponen difíciles.
¡Su apoyo es mi café de cada mañana!