Difuminar la frontera entre realidad y ficción puede ser útil hasta cierto punto, pero es un arma muy de doble filo si la persona no sabe manejarla, se irá contra si mismo.
Difuminar la frontera entre realidad y ficción puede ser útil hasta cierto punto, pero es un arma muy de doble filo si la persona no sabe manejarla, se irá contra si mismo.