— ¡yujuuu una persona nueva, qué bien qué bien qué bien! — ríe dando saltitos emocionados la de cabellera rosa, tomando una especie de bazuca que disparaba confeti a su objetivo, tomando globos de diversos colores y formas (no demasiados, solo algunos) para darle a su contrario. — ¡hola hola! me llamo pinkie pie, sé bienvenido a... bueno... ¡aquí! ten un buen día~ — canturrea, retirándose de la misma manera en la que llegó: a saltitos.