No caí como cae una estrella fugaz.
Caí como quien elige.
Un hombre leía junto a una ventana
cuando el cielo se abrió sin pedir permiso.
No lloré. No temblé.
Dormía, como duermen las cosas
que aún no tienen nombre.
Me llamaron Jacob.
Pero antes de eso,
yo era solo un destello.
Y algunas noches,
todavía me pregunto
si sigue ahí,
esperando su verdadero nombre.
— próximamente: The Mighty COSMOS