Ayer volví, después de tantos años, al río.
El agua, las piedras, los árboles, el vien-
to, son los mismos.
Yo ya no soy el mismo.
Ya no me pregunto cómo será mi des-
tino.
Le debo a Ezequiel el haberme enseñado
que la vida no es más que eso: Asomar la
cabeza, para ver qué pasa afuera, aunque haya
tormenta. Y una Suite de Bach."
Los ojos del perro siberiano.
- BergabungOctober 6, 2018
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