━━━━Loki ha permanecido en sus aposentos durante la mayor parte del día, como si el cansancio lo estuviera consumiendo por dentro como por fuera, quien diría que el villano más temido ahora tendría que mudar sus deberes a cuatro paredes?
Tras la llegada de su último viaje de Jötunheim nada parecía ir bien en el camino del jötun, como si una maldición lo estuviera atacando en ese instante. Afectando algo que el mismo procuraba no delatarle a nadie, porque ¿que sería de él si se enteraban de que su magia estaba fallando radicalmente?
No solo por el estrés de gobernar nuevamente ambos reinos por si solo, también debía resolver algo contra aquella bruja a la que la había exiliado una vez subió al trono de Odín. Ahora era una invasora más que tenía que enfrentar tarde o temprano.
Dejó caer torpemente uno de los pergaminos echando un suspiro frustrado.
Su cuerpo le pedía descanso, pero su mente era más terca que nunca. Era ilógico que pudiera hacerlo si aquella bruja azotaria contra el reino tomándole desprevenido. No podía comentarle siquiera a Thor.
Una risa seca escapó de sus labios, ahora podía entender lo que era usar aquella cosa en el ojo, (no lo había perdido) estaba infectado por un hechizo que debía de romper mismo que le consumía la energía y lo debilitaba gradualmente.
Tenía tres días, tres inmundos días para comprobar que no fuera una broma pesada o que en realidad si tuviera que enfrentarse a la venganza de aquella que una vez llamó: la reina de las artimañas.━━━━