Es agradable que me diga eso, señorita Carter, puede que le parezca algo mínimo pero me hace bien saberlo. Lo sé, trabajó con papá y con Rogers, ¿cierto? Sí, el Cap habló sobre usted. Ah, y dime solo Tony, preciosa. ¡Bien! Nada de qué quejarme salvo que me duela tanto la espalda por cargar a Morgan, cada vez está más grande pero no le puedo negar el subirse a caballito. ¿Qué me dice usted?