Me aburri y voy a rehacer "Ella es mi hermana" pero con otro nombre. Esperenlo.
Spoiler
El estruendo de Lucius Malfoy impactando contra el suelo de mármol resonó por todo el pasillo de la mansión. El hombre que se jactaba de caminar como si flotara sobre el suelo estaba ahora despatarrado, con su pijama de seda negra empapado y una expresión de absoluta confusión mezclada con indignación.
— ¡Por las barbas de Merlín! —exclamó Lucius, intentando recuperar la compostura mientras sus manos resbalaban en el líquido—. Narcissa... ¿qué es esto? ¿Un elfo ha dejado un balde fuera de lugar? ¡Voy a castigar a...!
Pero sus palabras se cortaron en seco cuando levantó la vista y vio a Narcissa apoyada contra el marco de la puerta, con el rostro pálido y la respiración entrecortada. El cerebro de Lucius, usualmente rápido para la política, tardó un segundo extra en procesar la realidad: no era agua de limpieza.
— Lucius... no seas idiota —logró decir Narcissa entre dientes, apretando el marco de la puerta—. He roto fuente. Están viniendo.
— ¿Ahora? —Lucius se puso de pie de un salto, olvidando su propia caída. El pánico, ese sentimiento tan poco aristocrático, empezó a asomar por sus ojos grises—. Pero... pero los cálculos... ¡Lucille es más joven! ¡No está lista! ¡Draco tiene que esperar a su hermana!
Se acercó a ella a trompicones, tratando de sostenerla sin resbalar de nuevo. Estaba empapado, despeinado y, por primera vez en su vida, completamente superado por la situación.
— ¡DOBBY! ¡MORTY! ¡LLAMEN A LA SANADORA MORGAN! —gritó Lucius hacia el techo, su voz resonando en toda la mansión—. ¡Y traigan toallas! ¡Muchas toallas! ¡Y mi bastón! No, ¡el bastón no! ¡Traigan pociones fortalecedoras!