.— se acercó aún más a él, acortando la distancia hasta que apenas los separaba un suspiro. sus ojos, grandes y brillantes, lo recorrían con una mezcla de deseo y temor, como si al mirarlo demasiado fuera a romper el hechizo que los envolvía.–
— quiero que me beses en los labios.— susurró, casi con reverencia, la voz temblando entre la necesidad y la entrega. sus palabras eran suaves, pero cargadas de una urgencia contenida que lo atravesó como una corriente eléctrica.–
– su mirada descendió lentamente desde los ojos de él hasta su boca, y en un gesto inconsciente, se humedeció los labios con la lengua, como preparándose para un roce que ansiaba desde hacía demasiado.–