Cuando las luces se apagan la oscuridad se cierne sobre nuestros hombros, la presión en el pecho aumenta y mas lágrimas desborda. nuestros ojos.
Cuando la noche llega y te tumbas en tu cama a mirar el techo, recordando cada detalle que pase por tu cabeza, cada momento y persona, es entonces cuando somos débiles.
Y aquí y ahora, admito ser una cría apunto de enamorarse, admito que lloro con la duda de que él quiera a alguien. Aquí y ahora lo digo, porque soy una cobarde y no él leerá esto.
Aquí susurro que entre depresiones y dudas que lloro cuando las luces se apagan y la noche llega.
~Sora~