También me da muchísimo gusto verte, Alek, ver a una de mis rubias favoritas me alegra la vida, ven a darme un fuerte abrazo. Por cierto, gracias por la bienvenida.
Ah, pero miren a quién tenemos aquí. La princesa chillona y toca cojones, como siempre buscando de qué llenarse la boca. ¿Dejaste de parlotear o no? Debo agradecerte por la bienvenida, Alek. Cuando veas a Cassie, avísame.