— La alegoría a una carencia de atención es tan banal, pero no me sorprende viniendo de alguien como usted. Estoy rodeado de incompetentes, a fin de cuentas.
Alfred, veo que no has perdido tu sentido del humor. Gracias por mantener todo en orden, sabía que la mansión estaba en buenas manos. Agradezco tu bienvenida.
Ahora mismo estoy preocupado por Conner, presiento que algo malo le sucede y temo que Luthor se aproveche de eso. Prométeme que no te meteras en muchos problemas.