SoyAmaunet

Inscripción restaurada de un mural encontrado en una expedición. Según los Egiptólogos este fragmento pertenece a uno de los rezos que los sacerdotes de la Diosa que solían enseñar. Y que hasta este momento, nos permite conocer más a fondo a esta enigmática figura.
          	
          	✧ *・. A┊˚ ̥۪͙.  En el silencio de Amaunet se teje el 
          	                          destino del mundo; quien no la ve, 
          	                          no comprende el orden.

SoyAmaunet

((ANTIGUO EGIPTO, DINASTÍA XVIII.))
          	  
          	     Durante el reinado de Akenatón, cuando los templos fueron clausurados, los dioses silenciados y las antiguas devociones reducidas a cenizas por la imposición de un único culto a Atum, Egipto se sumió en un desorden disfrazado de renovación. En medio del caos disfrazado de orden, una presencia antigua despertó.
          	  
          	     Amaunet observaba. No intervenía. No hablaba. No castigaba ni salvaba. Su esencia era la del todo: invisible pero inevitable. Como el susurro del viento en las criptas del desierto, como la sombra que antecede a la creación, Amaunet estaba allí. Siempre.
          	  
          	  Fue la ambición del Faraón, el rediseño de ciudades, la arrogancia de querer borrar lo eterno con lo nuevo, lo que la hizo volver. Pero no fue hasta la muerte súbita de Akenatón y la caída de su efímera religión, que Amaunet permitió que su presencia se hiciera sentir. No con estruendo, sino con esa calma que precede a los grandes cambios. El ojo que se abre cuando todos creen que ya han ganado. Sabía que otro Egipto surgiría, y con él, las viejas rencillas entre los dioses. Porque los conocía a todos: a los rencorosos, a los vengativos, a los olvidados que apenas escaparon de las aguas eternas de la Duat.
          	  
          	  Amaunet, diosa primordial. Madre y padre al mismo tiempo. Tejedora del orden antes del tiempo. Ella que otorgaba su bendición a los faraones… salvo a uno.
          	  
          	  Solo uno estuvo, está y estará eternamente fuera de su gracia. Y eso, incluso entre dioses, es algo que no se olvida.
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SchoolOfDemigods

♯⃝ 。☀︎  Bienvenido/a seas.
          
          ⎯⎯⎯ Nos sentimos honrados y agradecidos con Ra por haber guiado tus pasos hasta este lugar sagrado. Que tu llegada sea augurio de equilibrio y propósito.
          Ya sea que pises las arenas de Tebas o que provengas del Gran Reino Divino, tu presencia es un regalo para nosotros. No dudes en hablar, compartir o pedir. Estaremos atentos a tus palabras y a tus silencios.
          
          ♯⃝ 。☀︎  Que la Madre Amonet sea tu guía,
          que su manto te envuelva en sabiduría,
          y su soplo purifique tu vida.

SchoolOfDemigods

Aviso: cuando esté listo el libro de registros esperamos a que vayas a llenarlo <3
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SoyAmaunet

Inscripción restaurada de un mural encontrado en una expedición. Según los Egiptólogos este fragmento pertenece a uno de los rezos que los sacerdotes de la Diosa que solían enseñar. Y que hasta este momento, nos permite conocer más a fondo a esta enigmática figura.
          
          ✧ *・. A┊˚ ̥۪͙.  En el silencio de Amaunet se teje el 
                                    destino del mundo; quien no la ve, 
                                    no comprende el orden.

SoyAmaunet

((ANTIGUO EGIPTO, DINASTÍA XVIII.))
            
               Durante el reinado de Akenatón, cuando los templos fueron clausurados, los dioses silenciados y las antiguas devociones reducidas a cenizas por la imposición de un único culto a Atum, Egipto se sumió en un desorden disfrazado de renovación. En medio del caos disfrazado de orden, una presencia antigua despertó.
            
               Amaunet observaba. No intervenía. No hablaba. No castigaba ni salvaba. Su esencia era la del todo: invisible pero inevitable. Como el susurro del viento en las criptas del desierto, como la sombra que antecede a la creación, Amaunet estaba allí. Siempre.
            
            Fue la ambición del Faraón, el rediseño de ciudades, la arrogancia de querer borrar lo eterno con lo nuevo, lo que la hizo volver. Pero no fue hasta la muerte súbita de Akenatón y la caída de su efímera religión, que Amaunet permitió que su presencia se hiciera sentir. No con estruendo, sino con esa calma que precede a los grandes cambios. El ojo que se abre cuando todos creen que ya han ganado. Sabía que otro Egipto surgiría, y con él, las viejas rencillas entre los dioses. Porque los conocía a todos: a los rencorosos, a los vengativos, a los olvidados que apenas escaparon de las aguas eternas de la Duat.
            
            Amaunet, diosa primordial. Madre y padre al mismo tiempo. Tejedora del orden antes del tiempo. Ella que otorgaba su bendición a los faraones… salvo a uno.
            
            Solo uno estuvo, está y estará eternamente fuera de su gracia. Y eso, incluso entre dioses, es algo que no se olvida.
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SoyTezcatlipoca

¿Te gusta el tequila o el vino? pregunto para invitarte a beber, quiero complacerte en todo para que después no digas que no te quiero. 

SoyTezcatlipoca

¿Tan raro es que te demuestre cariño? que dolor que pienses que solo te invite a algo para conseguir beneficio ¿por quién me tomas? ¿tan poco me quieres...?
            ¡Lo sé! por eso me agradas tanto, nunca me niegas nada y eso me encanta en la gente 
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SoyTezcatlipoca

¡Ah, preciosa, no hay de que asustarse! yo solo vengo a proponerte algo, que sí es raro, no lo niego, pero así es. ¿Debo tomar eso como un si o un no? no me emociones demasiado, eh. 
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