¿Verdad que sí? Podrá la gente decir lo que quiera, pero los trabajos sucios siempre evocan una suerte de terapia. Verdaderamente sí, no hay palabras de agradecimiento que me quepan para expresar cuanto le debo a Dmitri, sin embargo, eso jamás causaría un obstáculo en que podamos ser amigas, Annika.