/ sus labios se entreabrieron, sorprendido por la palabrería de la pequeña a pesar de su corta edad. ¡Entendido, bebé! No te preocupes, mami no tendrá ningún día pesado, yo me encargaré que siempre esté sonriendo para que tú tampoco entristezcas. ¿Cómo que te defiendes? ¿Has golpeado a otros niños? Princesa, no debes ser tan agresiva... No queremos que te expulsen y mami se ponga triste, ¿verdad? / dejó un corto beso en su frentecita, acomodándole sus azabaches cabellos con cuidado. Me da igual, que se despierte el muy vago. Mientras tanto, te leeré tu cuentito y te daré mimitos hasta que te duermas, ¿sí?