────── Se quedó completamente quieta, la sonrisa que todavía tenía por la promesa de invitar a Beatriz desapareció durante un segundo, sustituida por una expresión de absoluta incredulidad, la miró luego al sobre que tenía entre las manos y otra vez a Beatriz.
...Espera.
────── Soltó una pequeña risa, pero sonó más a desconcierto que a diversión.
¿Me estás diciendo que la isla es tuya?
────── La observó unos segundos, intentando procesarlo, y terminó negando lentamente con la cabeza.
No, Beatriz, esto ya es ridículo, primero me das un viaje a una isla privada, después dos pasajes y ahora resulta que, si todo sale bien, ¿me das la isla?, ¿Qué haces cuando quieres darle a alguien un regalo normal? ¿Le compras un país?
────── La pregunta salió acompañada de una risita mientras se pasaba una mano por el cabello, todavía sin terminar de creérselo pero entonces volvió a escuchar aquella condición, si esa persona especial cae rendida a tus pies. Yelena bajó la mirada, ahí sí tuvo que contener una sonrisa porque el pobre plan de Beatriz tenía un pequeño problema.
Bueno...esa parte ya está un poco... solucionada, así que tu plan de Cupido llegó un poquito tarde, así que no habrá regalo de Isla. Ve pensando a dónde quieres ir