Puedo comprender que tú papá esté algo… sorprendido. ¡Pero eso no importa! Lo importante es que hayas llegado sano. ¡Claro! ¿Por qué no?─── En un solo movimiento rodeó el brazo al pequeño empujándolo con cuidado hacia ella formando un cálido abrazo dejando pequeñas caricias en ella ───Creo que dos horas son algo eternas pero créeme que no me iré a ningún lado─── Dicho esto se alejó ligeramente y le dedicó una sonrisa ───Tienes un ligero parecido a tu abuela.