No me quejo, me encanta el ruido. ¡Sí! Nos casamos e incluso ahora tenemos un hijo. Deberías de conocerlo. No tienes nada qué agradecer, todos tenemos nuestros propios demonios internos y como la familia (disfuncional) que somos debemos de apoyarnos. Si no nos apoyamos entre nosotros, ¿entonces quién lo hará?
Me vuelven un poquito loca, pero supongo que me desacostumbre a eso ahora que Remy y yo nos fuimos de la mansión. Me alegra saber eso, Betsy, de verdad que sí.