⎯⎯ㅤ Deslizó sus manos con una firmeza ansiosa hacia el borde de su sudadera. Con movimientos pausados pero decididos, comenzó a levantar la prenda, permitiendo que el aire fresco de la habitación chocara contra la piel expuesta de su chico, descubriendo lentamente su pecho y su abdomen. Soltó un suspiro trémulo ante la vista y no tardó en volver a inclinarse. Comenzó a trazar un camino de besos ardientes que descendieron desde la base de la garganta, pasando por la clavícula y dejando pequeñas marcas húmedas a su paso. Al llegar a la zona baja de su pecho, intercaló los besos suaves con pequeños y juguetones mordiscos. ㅤ⎯⎯ㅤ Todito mío, mi cielo. Estás tan hermoso así, para mí.