Me hubiera sorprendido si tu respuesta hubiera sido diferente. Venga, aún eres joven para preocuparte de lo que te aguarda en el mañana, pequeña; no obstante, mantén presente mis anteriores palabras, ¿entendido? Hablo en serio con ello. Soy tu hermano mayor, y como tal mi deber es tenderles una mano todas las veces que lo necesiten. Dicho esto, cuéntame más sobre lo que has estado leyendo este último tiempo, o qué has estado haciendo en tus descansos.