Claro, claro, no dejaré que se me suba a la cabeza…aún. No te preocupes por ello, padre, tu secreto está a salvo conmigo, aunque últimamente no lo he visto, ¿tú has sabido algo de el?. Por favor, creo que ha este punto nada podría opacar tu imagen, incluso si desapareces y vuelves años después la media aún te amaría. Aunque si, no es una mala idea aquello. Al final del día ambos ganamos: tú ganas el amor de la prensa y yo un extraño abrazo de tu parte.