— el joven se sorprendió un poco por la acción de la contraria, al escuchar sus palabras su expresión cambió a una de confusión. —
¿Que?... No... Es broma, ¿No?
— al escuchar sus sollozos, una punzada en su pecho se hizo presente, casi de inmediato sus ojos se cristalizaron. —
No, él no... No puede...