Ah, mira quién decidió honrarnos con su presencia. Cassian Harrington, tienes cinco minutos para explicarme dónde diablos estabas metido. Y piénsalo bien antes de responderme, porque tu madre lleva una hora caminando por las paredes de los nervios. Sabes que puedes hacer cualquier tontería y yo te cubro, ¿Pero desaparecer y asustar a mamá? Esa es la única línea que no te dejo cruzar en esta casa. Habla.
Qué impresión debí haberte dado para recibir no uno, sino dos "wow". ¿Por qué estás tan sorprendido, Harrington? No sabía que mi existencia viniera con dramatismo navideño.
¡CASSIAN, SOBRINO! Intenté llegar a tiempo para la fiesta, pero- pillé un atasco monumental, cuando pude hacer acto de presencia, ya se había acabado todo. Espero que haya alguna otra fiesta pronto, a esa prometo no faltar para nada del mundo. ¿Cómo has estado, cielo mío?