Pues… sí. /murmuró, asintiendo sutilmente mientras rascaba con cierta pena su nuca. Claramente iba a estar preocupado por mi hermano mayor, arriesgaste todo por mí, ¿cómo no iba a estarlo? Mi juicio es el mejor después de convivir un par de ratos con el señor Higuruma, ¡así que haces bien! Te enseñaré las cosas más cotidianas que puedes hacer en tu día a día, ¡aprenderás a jugar videojuegos! En cuanto Yūta aparezca, le puedes dar las gracias… la verdad es que, su presencia me hizo sentir bien.