Supongo que no siempre es fácil cuando muchos de los que te rodean ya están técnicamente “muertos”, pero oye, quién diría que a algunos la belleza les sienta literalmente de muerte. Entiendo lo de la magia, aunque la mía es bastante distinta a la tuya y a la de tu gente, Cleo. Algún día deberías enseñármela. No porque quiera aprender ni nada así, es mera curiosidad. A cambio yo puedo enseñarte la mía, si quieres. Aunque aviso que la magia marina puede llegar a ser… complicada. Y gracias, supongo, por lo de tener estilo. Intento no llamar demasiado la atención, pero sigue contando como cumplido viniendo de una reina momia. O princesa… espera, ahora mismo no recuerdo el rango exacto, pero tienes pinta de corregir a cualquiera que se equivoque así que te llamaré “mi reina”.