Bueno, a lo que venía:
¡Feeeeliiiiizz naaaaviiiidaaaad, Kooon! Bueno.. tengo unas cosas que decir, primero que nada gracias por dejarme comer mucho más de lo que debería… aunque, sí, quizá deberías dejar de consentirme tanto. Pero igual me gusta que lo hagas. Me gusta cómo eres, cómo siempre estás ahí, como si fuera lo más normal del mundo. Te aprecio más de lo que digo —y ya sabes que hablo mucho—. Eres increíble, en serio... Eeehh– bueno, a veces no sé cómo decir las cosas bien. Voy muy rápido, me adelanto, hablo sin pensar… y tú nunca haces que eso sea un problema. Me dejas ser yo, incluso cuando soy demasiado.. mucho mucho.. sí, es.. demasiado mucho. Y eso importa más de lo que crees. ¡Te aprecio muchísimo, Conner! Más de lo que me atrevo a decir en voz alta. Y uh– otra vez, eres realmente genial, no solo fuerte o bueno o heroico– eres increíble conmigo. Me haces sentir seguro.. y si algún día todo se cae, si el mundo se pone horrible o te pierdes… iría por ti. Una vez, mil veces, las que hagan falta. Sin dudarlo. Siempre voy a correr hacia ti. ¿No? Ya lo hice una vez, hacerlo otra vez no es.. impedimento, porque me gusta estar a tu lado. Y te amo mucho. Muchísimo.. Connie. ¡Y ya! Creo que ya. Eso es.. todo, supongo.