Agente Cosmopolitan, con sumo respeto, permítame comentarle que su belleza es simplememte asombrosa. Hacía mucho tiempo que mis ojos no eran dignos de toparse con semejante belleza. Pero más allá de eso, me he enterado de que su gato, cuya raza ya lo hace extravagante, lleva por nombre «Osiris». Un nombre egipcio, como el de mi amado can. Y ante esto, le ofrezco comenzar una amistad que se vea prodigada en la mejor camaradería, así como le tiendo una cordial bienvenida.