—Esbocé una sonrisa y me ajusté un poco la chaqueta mientras asentía con la cabeza. — Oh, sí... mi error. Katherine Kane, un gusto. — ofrezco mi mano en un gesto cordial. — Pero solo llámame Kate. —hice una pausa— Siempre es mejor saber con quién se está hablando en una ciudad como esta, ¿no crees?