es que ese es el problema —acaricio al caballo y coloco el sombrero en la cabeza de su padre.— que no se dónde está. . . siento que me abandono. ¿tu me abandonarías otra vez.? —lo miro de manera preocupada, recordando como cuando era niña no sabía ni quién eran sus padres.
lo sé, papá lo se. . es solo que. . —con delicadeza quitó su sombrero, mirando los detalles de este, bajo la mirada.— el me gusta y mucho. . .me gusta para algo más que un amigo.
padre —alargo la última letra de manera reprochable.— no es un mocoso y si, es el. hace mucho que no lo veo y. . no se dónde está —se sorprendió al sentir el sombrero de su padre en su cabeza.— ¿no es un poco grande?