Estaba tan desesperado, El. Estaba tan perdido sin ti. No podía... No quiero... No quiero volver a pasar por ésto nunca más. Y en cuanto a dónde perteneces... Es conmigo, siempre conmigo. Eres mi principio y mi fin, además ¿Por qué querría “deshacerme de ti” cuando eres lo mejor que me ha pasado en la vida? En serio, El. Ni se te atrevas a pensar en volver a hacer alguna tontería heroica ¿Me oyes? incluso si intentarás irte, te encadenaría a mi cama si tuviera que evitar que desaparecieras de nuevo. ─── Agarró la mano de ella entre las suyas, depositando un suave besó contra sus nudillos. ─── Vamos. Hora de ir a casa.