¡Elior, sé bienvenido! Eres el primer ángel caído al que tengo el gusto de recibir hasta ahora, y debo confesarte que hay algo profundamente especial en ello. Me alegra poder darte la bienvenida personalmente. Aunque, ahora que estás aquí, necesito preguntarte algo con toda honestidad… ¿es cierto que los ángeles caídos carecen de alas, o se trata únicamente de un mito? Siempre he sentido curiosidad, pero jamás había tenido la oportunidad de preguntarlo directamente a alguien que pudiera responderme. Por supuesto, entenderé si no es un tema sencillo de tratar. Quizás sea algo íntimo entre ustedes, o incluso un secreto… ¿¡lo es!? Me intriga más de lo que debería admitir. Cuéntame también, ¿cómo fue tu trayecto hasta aquí? Espero de corazón que no haya sido demasiado pesado. Oh!— y antes de que se me olvide… ¡te deseo una noche espléndida, Elior!. ♥︎