—Ella estaba admirando una de las esculturas del lugar, detallando cada trazo y borde moldeado hace muchos años. Llevaba una libreta en su mano, alrededor de su cuello había una bufanda azul y se sorprendió cuando un cuerpo chocó contra el suyo, sacándola de su trance —. Descuida, suele pasar mucho en estos lugares —sonrió de medio lado —. ¿Estás bien?