Te he escuchado llamarme hasta los confines del vasto universo, Gea, aquí estoy. Soy capaz de comprender lo que insinuas, más me atrevo a diferir y por primera vez, no estar de acuerdo contigo. Buscar lo mullido de mi corazón, sin embargo, mi amor sólo ha sido tuyo desde los inicios de la creación. Jamás me permitirá amar a otro ser con la misma devoción que he tenido contigo, asimismo, la condescendencia no puedo permitirla. Alguien debe ser el cimiento dónde ellos germinarán, y deberán aprender que no todo en la vida es color de rosa. Lo siento, pero ese es mi pensamiento. Excúsame sí es erróneo.