¡Feliz cumpleaños, mi retoño! Te deseo todas las cosas más hermosas y dulces del universo entero. Eres una de las hadas más tiernas, especiales y adorables de toda la pradera, y espero de corazón que hoy hayas disfrutado muchísimo más que cualquier otro día. ¡Te adoro demasiado, mi cielo! Te traje suspiritos porque honestamente siento que, si fueras un dulce, definitivamente serías uno de ellos: suaves, dulces y preciosos. Espero que todos los regalitos que te preparé sean de tu agrado. ¡Los hice yo misma! Así que sí, oficialmente puedes empezar a llamarme Tinker Bell. También te hice un pastel de chocolate y espero muchísimo que te guste. Y la canción… escogí una que siempre me recuerda a ti y que además es una de mis favoritas del mundo. Te deseo la noche más linda y mágica de todas, ¿sí? Eres el retoño más precioso y sinceramente me siento muy afortunada de haberte conocido. A veces siento que eres como mi pequeña hija, de la cual estoy inmensamente orgullosa. Y mientras yo siga aquí, el sol siempre brillará para ti, mi cielo. ¡Te amo muchísimo!. ♡