Príncipe Hal... Sea bienvenido. Escuché que prefería la oscuridad del Callejón Sombranegra para sus pernoctas. Un lugar curioso para alguien de su... estirpe. Vuestra madre, la Princesa Rhaenyra, ha estado enviando criados por toda la fortaleza con el rostro desencajado por la preocupación. No es propio de un caballero dejar que una madre imagine los peores peligros, aunque supongo que la sangre joven es difícil de gobernar cuando se siente atraída por el barro de la ciudad. Y veo que vuestro mellizo, el Príncipe Harald, no os acompaña. Qué inusual. Tenía entendido que los hijos de Ser Harwin..., quiero decir, los príncipes de la corona, solían ser inseparables. ¿Acaso él también ha encontrado distracciones en los rincones más oscuros de Desembarco del Rey?