༄ HASSAN DIGGORY ️
Creciste en la sombra alargada de Cedric, el hijo perfecto, el campeón, el que su padre miraba con orgullo mientras a ti te dedicaba un asentimiento distante. No por maldad, sino por indiferencia. En la casa Diggory, el amor era un recurso limitado, y Cedric se lo llevaba todo. Tú aprendiste a no pedir, a no reclamar, a aceptar que tu lugar era el segundo plano, el "también hijo de Amos", el hermano del campeón.
Hogwarts fue tu refugio y tu campo de batalla. El Sombrero te envió a Hufflepuff, la casa de los leales, los trabajadores, los que no buscan protagonismo. Allí encontraste un hogar que tu familia biológica no te daba. Tus compañeros valoraban tu modestia, tu inteligencia silenciosa, esa forma de resolver problemas sin necesidad de aplausos. No eras Cedric, y por primera vez, eso no era un defecto.
Tu relación con tu padre es una herida que no termina de cerrar. Lo amas, pero no esperas nada de él. Has aprendido a medir tu valor en tus propios términos: en tus calificaciones sobresalientes, en la confianza que tus amigos depositan en ti, en la certeza de que la justicia que tanto defiendes no es un concepto abstracto, sino una elección diaria. El rechazo no te ha amargado; te ha hecho más fuerte, más independiente, más consciente de que el amor que no recibes no define quién eres.
Tu espacio es una cama junto a la ventana en la torre de Hufflepuff, rodeada de libros prestados y apuntes meticulosos. Una foto de Cedric, porque a pesar de todo, lo quieres, y una carta de tu madre, la única que a veces recuerda que existes.
Bienvenido, Hassan. No eres el hermano del campeón, eres el mago que forjó su propio legado. Que tu modestia sea tu escudo, y que algún día alguien vea en ti lo que tu padre no supo: un corazón tan valioso como cualquier trofeo.