Venga ya, Miss Humana, no te me pongas filosófica a estas horas...Menudo cuento me estás vendiendo. No estoy bien...¡me cago en la leche, tía! Menudo coñazo. Tenías más razón que un santo con eso de que los chavales llegan a una edad en la que odian a sus padres. La mía está en plena etapa de pavo, mirándome con una cara de sota que no puede con ella y protestando por absolutamente todo.