IRINIA, digo, princesa Irinia. Me alegra muchísimo verla, así estaré más tranquilo. He sido muy bien recibido, se lo agradezco. No hay ningún problema con la reina, solo me demoró un poco más ya que solicitaba mi ayuda en cierto asunto, nada que no pudiera resolver. Ah, y ya que su doncella no ha llegado, princesa, la reina me pidió que yo me hiciera cargo también de lo que usted necesite.
VAMOS A TOMATEARLO– Digo, mhm, ha sido el primero en recubirme y ciertamente la primera persona que yo busqué. ¡Gracias por la bienvenida!