/Este escuchaba con atención a la peliverde, un poco abrumado por tantas ideas y tantas palabras que brotaban de sus labios. La tomo de las manos para que se calme.
Ya vamos a ver, tenemos tiempo, Izumi.
Ya se, ya se, me lo dices bastante. /Mostró una sonrisa aún enternecido, escuchando atentamente a la peliverde mientras iba asintiendo con cada cosa.
Ya, ya, ya veremos, no seas tan ansiosa.
Podríamos vivir en mi casa, supongo que nos servirá y todo, mejor que un alquiler... sin ofender. /Dijo mientras se dejaba arrastrar por la brocoli, un poco enternecido debido a su actitud tan animada.