No sé muy bien cómo dirigirme a ustedes después de todo esto. Como a muchos nos pasa, todavía no he logrado asimilar lo que ocurrió. Ha sido algo demasiado doloroso de enfrentar, sobre todo porque quedaron palabras sin decir, cosas que nunca tendré la oportunidad de volver a compartir con ella.
Yai fue una persona muy significativa para todos, incluyéndome. Ella me escuchó y me entendió en muchos momentos, me orientó en muchas cosas y me ayudó a encontrar una nueva oportunidad para empezar desde cero. Tenía un corazón muy bueno, aunque también cargaba con muchas tristezas y pensamientos que prefería guardar para sí misma antes que expresarlos. Muchas veces elegía callar o dejar pasar las cosas antes que decir algo que pudiera hacer sentir mal a otra persona.
Con Yai se podía hablar de todo y, al mismo tiempo, de nada. Con ella las conversaciones eran una verdadera montaña rusa de emociones. Recuerdo la primera vez que interactué con ella en Wattpad, todos los roles que hicimos y los mensajes tan lindos que nos dejábamos en los tableros.
Nunca fui una persona que hablara mucho de sus sentimientos con los demás. En parte porque siempre me dio miedo encariñarme demasiado con las personas, sabiendo que algún día todos debemos partir. Se supone que ese es el ciclo de la vida: en algún momento todos nos iremos y dejaremos atrás a quienes nos quisieron. Pero uno nunca está realmente preparado para entender lo rápido que puede apagarse la llama de la vida (+)