SoyJamesRiddle

Vuelvo.

SoyVaelarysMalfoy

El eco de unos pasos firmes resonaba en los pasillos de piedra, rompiendo el sepulcral silencio de la fortaleza. Las grandes puertas dobles que dirigían al patio se abrieron de par en par, revelando la figura de Vaelarys, recién llegada de Rocadragón con el aroma del mar y la brisa helada aún pegados a su capa. Tras ella, la silueta del ama de llaves mantenía la mirada baja, confirmando el secreto revelado que había traído a la platinada hasta las Tierras de la Corona.
          
          ​La joven Malfoy fijó sus ojos grisáceos en el adolescente. Lo recorrió minuciosamente con la mirada, notando el tenue cansancio que empañaba su rostro y la rigidez de su postura; las secuelas físicas de aquellas pesadillas de las que se había enterado por medio de un cuervo. A unos pasos, el maestro de duelo sostenía su varita, interrumpiendo la lección ante la imprevista presencia.
          
          ​⸺Es suficiente por ahora. ⸺sentenció la rubia. Bastó una sola mirada para que el instructor guardara su varita y se retirara tras una respetuosa inclinación hacia su joven amo.
          
          ​Una vez que las puertas se cerraron y quedaron a solas en la inmensidad del patio, Vaelarys se permitió suavizar la frialdad de su mirada hacia James. 
          
          ​⸺Dragón... has crecido mucho. ⸺soltó finalmente, permitiéndose una leve sonrisa. ⸺Parece que fue ayer el día en que te enseñé a montar a Arrax. Recuerdo perfectamente cuando me confiaste que tu tío Matthew era un absoluto desastre dando lecciones de vuelo.

SoyAegonRiddleM

Quítate, tú no me quieles </3

SoyAegonRiddleM

Tenemos el mismo papá! 
            —agarró su osito y se lo lanzó.— vete, vete y déjame solito. —murmuró haciéndose bolita.—
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SoyAegonRiddleM

¡No lo haces! Si lo hicielas no te ilias y nos dejalias solos. 
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