Pero mira que preciosa eres;
Muchas gracias por la bienvenida
y los buenos deseos, amor. ¿Eres
una admiradora mía? He de decir que
eres de las primeras personas que me
dice eso.
¡Mie! Bienvenida seas revoltosa, me da mucho gusto verte por aquí, te ves preciosa, por cierto. Espero que no traigas muchos pretendientes por ahí, creo que ninguno aquí quiere conocer mi lado de hermano sobreprotector. Te extrañé.