SoyOpheliaAshbourne

Ophelia cierra el libro con un movimiento pausado, casi imperceptible, dejando que el leve sonido del cuero al cerrarse sea su primera respuesta. Levanta la mirada hacia su gemelo; sus ojos, tan similares a los de él pero cargados de una quietud mucho más profunda, lo observan con una mezcla de afecto y melancolía. ​Se endereza en su asiento, ajustando los puños de encaje de su vestido, y con una voz suave, que apenas parece perturbar el aire del salón, murmura ── Bienvenido a casa, John.──​Tras una breve pausa, añade con un matiz de ironía que solo él podría detectar── Parece que el camino ha sido... accidentado. El barro no suele ser el mejor acompañante para un caballero en el salón.