Así es, Dorian MaximilianRogers Stark.
—Repitió su nombre completo con orgullo, conteniendo una risa pequeña.
Miro con atención al otro cuando iba a empezar su explicación, la cual no tardó en erizar cada vello de la piel del rubio, le miró con cierta confusión, con incrédulidad a su vez que su piel naturalmente pálida, terminaba de palidecer ante la revelación.
Tragó algo de saliva al notar como se acercaba a él, sin lograr apartar la mirada de sus ojos, se mantenía en silencio, no supo cómo reaccionar inicialmente, estaba completamente en shock.—
¿E-entonces no es chiste? ¿E-so como siquiera es posible?
—Su voz se volvió temblorosa a causa de sus propios nervios, su mirada se apartó está vez, pero sin moverse de su lugar .—