───nolan se detuvo en la entrada, miro aquella puerta que tenía escrito en un delicado cartel "jack". su pasado, su historia e incluso su día a día lo habían hecho de hierro, ni el criminal más temido de gotham lo hacia temblar o estar nervioso cuando lo amenazaban de muerte, pero ahora, ahora sus manos temblaban y sudaban algo nervioso. sus pulmones se llenaron de aire y cuando apoyo su mano en la cerradura para ingresar, expulsó aquel aire.
mordió su labio algo ansioso hasta que llego a la cuna, en aquel momento juro sentir como todo a su alrededor desaparecía, como aquella coraza que siempre llevaba, se rompia. tenía nervios, emoción, nostalgia y miedo, mucho miedo a no ser aceptado por su propio hijo.
pero aquel miedo pareció abandonarlo cuando tomo con cuidado al pequeño en brazos y no sintió rechazo, al contrario, jack pareció sonreír cuando el murmuró "hola, frijolito" y eso pareció desarmar emocionalmente a nolan, era tan sorprendente para él que su hijo sea capaz de reconocer, aún vagamente su voz.
nolan se sentó en una silla que había allí, no dijo nada, no le importaba nada más. su mirada no se despegaba de su hijo, apreciando cada rasgo como si no quisiera olvidar nunca su rostro. su dedo pulgar acariciaba con delicadeza su mejilla, sentía que era frágil y tenía miedo de hacerle daño───