Me gustan las cosas sencillas, así que flores para tu sala estaría bien. No lo conviertas en algo solemne ni en un símbolo extraño; fue un detalle porque me apeteció hacerlo en ese momento, nada más. Si te sacan una sonrisa, perfecto y si no, tampoco me quita el sueño. Lo que me interesa es que sigas siendo entretenida, porque mientras lo seas, no me faltarán motivos para sorprenderte de vez en cuando con gestos así o con algo distinto.