Kane Button nació en una de las familias más ricas y tradicionales del Reino Unido. Creció entre internados privados, vacaciones en la Riviera Francesa y fines de semana en circuitos donde su padre corría por hobby. Siempre tuvo todo... excepto permiso para fracasar.
Desde niño mostró un talento fuera de lo normal para el automovilismo. Mientras otros pilotos soñaban con llegar a la F1, él creció rodeado de campeones y directivos que conocían a su familia desde hacía décadas. Muchos aseguraban que su camino estaba comprado; Kane se encargó de demostrar que no.
Fuera de la pista es conocido por su actitud despreocupada, su sarcasmo y su estilo impecable.
A pesar de su imagen dentro del coche cambia por completo. Es frío, calculador y extremadamente competitivo. No le interesa caerle bien a todos; solo le importa cruzar la meta primero. Esa mezcla de privilegio, talento y personalidad lo convirtió en una de las mayores estrellas de Mercedes y en uno de los pilotos más difíciles de descifrar del paddock.