Katara, tiempo sin verte, me es grato verte al fin, espero y tu estadía sea buena por aquí. Cualquier cosa que necesites no dudes en decírmelo. El germen Coleman es algo difícil de tratar.
¡Kat! Te he extrañado mucho, más de lo que puedas imaginar. Lidiar con los doctores de Coleman se ha tornado insufrible; estaba desesperada por la presencia de un rostro familiar. Mi más cálida bienvenida para ti, preciosa.
Ah, no, me rindo. Mejor pondré mala cara y daré la bienvenida sin decir mas nada, me van a volver loco tantos médicos de Hoffman. Bienvenida, señorita Van Doren.